Voy a [re]iniciar este blog en el preciso momento en que me he quedado sin una gota de agua en las canillas en este comienzo de 2008. La falta de agua es un síntoma de lo mucho que en la Argentina está prendido con alfileres, las que no son de metal ni material alguno, están hechas de frases repetidas y de slogans mentirosos, populistas y adormecedores. En fin,


