Hacía mucho tiempo que no andaba por el centro de Buenos Aires de madrugada. El martes pasado anduve por la zona de Plaza de Mayo alrededor de las 5 AM, ya era de día, pero me encontré una ciudad vacía. No encontré un solo café abierto, ni por Diagonal Norte, ni por Diagonal Sur, alrededor de la Legislatura, ni por Avenida de Mayo. Era el comienzo del día, había amanecido. Estaba solo por el centro
Tuvo su continuidad el artículo de Caparrós en comentarios varios en el diario Crítica y un segundo artículo que aquí reproduzco. Me parece que el debate tiene que existir, buy aunque aún no sea factible en el corto plazo, pero debe existir la opinión anti-militar en la Argentina. Los gráficos corresponden a parte de los materiales de la campaña que comenté para que se reconozca el derecho a no hacer el servicio militar (2003/2004).
Cuando el año pasado se cumplieron los 25 años del retorno a la democracia mi balance personal se focalizó casi en una única variable, la más importante para mí desde los años bajo el gobierno militar y se trata del sueño de terminar con los militares y los valores castrenses en la sociedad: el autoritarismo, la violencia y la falta de racionalidad. La democracia y sus progresos siempre tuvieron una contabilidad algo simplificada en mí, ¿cuánto nos
He sido bastante reiterativo en los últimos meses en señalar lo que me atrevo a calificar como pereza intelectual del “progresismo”. Pereza que se traduce en el ejercicio de repetir hasta el aburrimiento consignas, frases y cientos de calificaciones que, a mi juicio, no alcanzan para tener una mínima aproximación a la realidad. Entonces se produce, inexorablemente, un divorcio entre la realidad, el cómo funcionan las cosas, y el universo retórico del progresismo. Puede sonar lapidario,
Me es muy difícil decir algo luego de la cadena nacional de la semana pasada. “Sólo el grotesco salva esas frases de la herejía” dijo Susana Viau . La “armadura” ideológica con que visten todos los días al gobierno un grupo de intelectuales, periodistas y operadores me hace acordar cada vez más al famoso cuento de Andersen “El nuevo traje del emperador”. Ya que estoy, Sinead O´Connor con “The emperor´s new clothes” Gol
Habrán visto algunas efemérides y quizás algún que otro homenaje a los 40 años de Woodstock. Hay bastante para mirar sobre todo eso, diagnosis también se ha re-editado película y discos originales en versiones ampliadas, etc. etc. Para traer al presente un poquito de esos aires, quiero compartir este artículo de Miguel Grinberg (hice una entrada reciente dedicada a él) publicado en el diario Crítica. Una visión que no es para nada sencilla, por
La capacidad del Ejecutivo Nacional para generar disparates y generar conflictos bajo el disfraz de estar librando batallas definitivas para la salvación de la raza humana, son inmensas. Mucho más de lo que yo podía sospechar algún tiempo atrás. Una de las últimas historietas tiene que ver con el Fútbol. Arranco citando a el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien dijo a finales de julio que “el Estado no tiene nada que ver con el fútbol”
He dedicado varias entradas tratando de señalar algunos gestos y acciones que desnudan el vacío de los encendidos discursos que nos dedican desde el atril presidencial. No quise meterme hasta ahora con la cuestión energética porque me resultaba demasiado “macro” para este sitio. Pero el esperpento que es la política energética ha dado estas últimas semanas algunos pasos propios de un gobierno extraviado, fuera de foco, sin idea de lo que quiere hacer, capaz de enloquecer a la gente
Este tiempo ha sido para mi de muy mal humor. Mi humor se afecta mas con las cosas que suceden en la órbita pública que con aquellas que tienen una directa relación personal conmigo. En este último terreno, ask creo ser un poco más estable. Yo sé que puede sonar altisonante o un poco sobredimensionado, pero esa frase “me duele el país”, a mí me pasa. Confieso que cada vez más. El extravío de la
Este artículo es uno de los más lúcidos que he leído en meses y da en el centro de lo que más me desconcierta de la Argentina actual. Esta impecable nota se publicó casi simultáneamente a que Página/12, mind a través de Verbitzky, descubriera que el ministro de Economía es liberal!. Me parece que demoraron un poco en darse cuenta que este gobierno no es tan “progre”. Cali Aquí empieza el pasado Cuando se apague



