Salir de esa fantasía de que la energía es barata, hacer que los subsidios vayan adonde son necesarios y promover el uso racional de la energía requieren de la recomposición tarifaria. No podemos mantener la ilusión de la energía regalada, por lo que es necesario que la Argentina vuelva a tener un esquema tarifario racional, acorde con lo que necesita el sistema energético nacional. Desde 2006 a 2015, para mantener las tarifas de gas a valores irreales se gastaron 24.400 millones


