Acá mirando el documental Get Back.
Para todos los que alguna vez fuimos atravesados por la “beatlemanía” el final de la carrera artística de los Beatles siempre reunió los aspectos más luminosos y los de mayor tensión en esa maravillosa historia. Esas dos caras del final del cuarteto, tensión e iluminación, eran una fuente infinita de discusiones sobre arte, cultura y política en nuestra adolescencia. La separación de los Beatles siempre fue un tópico en sí mismo.
De la fragmentada historia que recibíamos entonces, aún para aquellos que la observábamos con algunos años de atraso -unos cinco años en mi caso, sólo teníamos las imágenes en blanco y negro de revistas como Pelo de aquellos tiempos oscuros y poco felices del grupo. Recuerdo haber visto la película “Let it be” en una copia desastrosa que agigantaba lo lúgubre que parecía ser esa etapa final para The Beatles. Tal es así, que mi recuerdo es haberla visto en blanco y negro. No logro recordarla en colores.
Pero, algo no cerraba en esa historia simplona, si el disco “Let it Be” fue grabado antes del brillante “Abbey Road” ¿cómo era esa historia? La confusión arrancaba con el hecho que la publicación del disco “Abbey Road” (1969) fue luego seguida por el disco “Let it Be” en 1970 y la película durante ese mismo año.
Bueno, en parte la respuesta está en el documental “Get Back” (2021), donde podemos ver mucho más de esas sesiones de enero de 1969. Desde el vamos, la calidad de sus imágenes contrasta notablemente con las de aquella mala copia de “let it Be”, y la claridad es mucho más que técnica. Vemos en esas imágenes una mayor proporción de luminosidad que de agrias tensiones.
Bien, ahora tenemos una historia más completa y estamos agradecidos de poder verla. Me da mucha pena que llegue tan demorada, muchos fans no alcanzaron a verla y merecían estas casi 6 horas en secreta convivencia con los Beatles dentro de un estudio en 1969.
Quienes me conoce saben que sostengo de manera provocadora la siguiente sentencia: “los Beatles hicieron bien en separarse”. En parte, porque soy obsecuente y no los contradigo; y porque creo, sobre todo, que dejaron así despejado el camino para la explosión del art rock de los ’70.


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